mail
Diciembre 2015

La información que difundo en este boletín no la brindo con el propósito de diagnosticar enfermedades, ni sugerir tratamientos. Tampoco pretende reemplazar la consulta con un profesional médico. Simplemente, intento compartir datos que considero muy relevantes y que no han tenido la difusión, que estimo es necesaria para gozar de una plena salud.

Beneficios del Magnesio (Tercera Parte)

por Martín Braunstein

Cloruro de Magnesio
A diferencia de otros países, en los cuales existe amplia variedad de sales de magnesio (por ejemplo: taurato, treonato, piconato y malato de magnesio), en Argentina se encuentra principalmente disponible el Cloruro de Magnesio que si bien es una excelente alternativa por su costo y por sus beneficios, presenta algunas particularidades para su consumo.

Su gusto es amargo y quizás no sea del agrado para todos los paladares. Como todo hábito saludable, la suplementación conviene hacerla de manera progresiva, de tal manera que uno vaya acostumbrándose.

Lo que para algunos podría ser una segunda objeción quizás para otros sea una buena noticia.

En ciertos casos, el consumo cotidiano de Cloruro de Magnesio aumenta la movilidad intestinal. Para quienes tengan una cierta regularidad, tener más deposiciones puede resultar una sorpresa. Por el contrario, para quien sea constipado por carencia de Magnesio, esto será una excelente novedad.

Contraindicaciones del Magnesio
La suplementación con Magnesio está contraindicada en los siguientes cuatro casos:
a) Casos de falla renal.
b) Miastenia gravis.
c) Frecuencia cardíaca excesivamente baja.
d) Obstrucción intestinal severa.
Salvo estos casos específicos, el resto de las personas puede consumirlo sin dificultades.

Alimentos con Magnesio
Sería ideal incorporar con asiduidad el consumo de los alimentos que tienen alto contenido de Magnesio. El principal es el chocolate de buena calidad y este mineral proviene a su vez del cacao.

Otras fuentes son las nueces, las almendras y las verduras con alta pigmentación en clorofila. Pero si el suelo donde fueron cultivados estos vegetales tiene carencia de Magnesio, también lo padecerán los productos desarrollados en esas condiciones de escasez de Magnesio.

Suplementación Oral de Magnesio
Es conveniente repartir la ingesta diaria de Magnesio en tres momentos separados y si es posible una hora antes de la comida. Esa separación favorece su absorción a nivel intestinal.

Dado que en la mayoría de nosotros existe un déficit crónico de Magnesio, si se suplementa con moderación, es altamente improbable llegar a un exceso de Magnesio. Por otra parte, nuestro organismo rápidamente elimina a través de orina y heces todo el Magnesio que no es asimilado.

Dado que la dieta promedio actual permite una ingesta de aproximadamente 400 miligramos diarios de Magnesio, según nuestro peso y edad habitualmente tenemos una carencia de entre 200 a 600 miligramos diarios.

Si cada gramo de Cloruro de Magnesio nos aporta 125 miligramos de Magnesio Elemental, entonces con el consumo de entre 2 a 5 gramos diarios de Cloruro de Magnesio, podemos satisfacer todas nuestras necesidades cotidianas insatisfechas de este esencial elemento.

Una forma práctica de satisfacer nuestros requerimientos diarios, podría ser volcar una cucharadita de te colmada con Cloruro de Magnesio en un vaso de agua (unos 5 gramos) y revolver hasta lograr su disolución, luego se divide en tres partes iguales que se beben en distintos momentos del día.

Obviamente, para mayor exactitud es conveniente contar con una balanza digital que tenga precisión para medir de a un gramo.  Para favorecer su palatabilidad, el Cloruro de Magnesio puede disolverse en algún jugo de frutas o licuado.

Suplementación Trans-Dérmica de Magnesio
Quien no tolere la suplementación oral o encuentre que la ingesta por esta vía se traduce en deposiciones que superan lo habitual, bien puede implementar un protocolo diferente.

Consiste en aprovechar la gran capacidad de nuestra piel para absorber el magnesio por vía cutánea o trans-dérmica.

En este caso, el producto a aplicar es también Cloruro de Magnesio pero disuelto en lo que se conoce como «Solución Sobresaturada». En algunos casos, se simplifica denominando a esta preparación como «Aceite de Magnesio».

Sin embargo, esta apelación es incorrecta pues esta «Solución Sobresaturada» no tiene base oleosa de ninguna índole. Es simplemente que su textura y viscosidad es semejante a la de un aceite.

Preparar dicha «Solución Sobresaturada» o «Aceite de Magnesio» es sumamente sencillo. Se mezcla media taza de Cloruro de Magnesio en escamas cristalizadas con media taza agua destilada. Se revuelve hasta disolver por completo los cristales y luego la solución se vierte en uno o más frascos atomizadores.

Pulsando el atomizador, se realiza la aplicación directamente sobre la piel. Un lugar apropiado son los muslos, brazos, abdomen y espalda. Inicialmente se produce un enrojecimiento y algo de picazón que se disipa a los pocos minutos, lo cual es un indicio alentador acerca de la correcta absorción del Magnesio.

Hay que evitar su aplicación en el rostro y en las mucosas.

Luego de transcurridos 30 minutos se ha completado la absorción del Magnesio por vía trans-dérmica. Si se encuentra desagradable la sensación viscosa de la «Solución Sobresaturada», uno luego puede bañarse o con un paño húmedo retirar los restos de la misma que permanecen en nuestra piel. El Magnesio no mancha ni ensucia la ropa.

Según el atomizador utilizado, puede estimarse que cada aplicación oscila entre 10 y 20 miligramos de Magnesio Elemental. Un aspecto conveniente de este modo de incorporar Magnesio, es que no hace falta beberlo. Eso sí, hay que tener paciencia y un rato de tiempo disponible hasta que se absorbe.

Si elaborar en tu casa «Aceite de Magnesio» te resulta complicado, por favor consultanos para que podamos suministrarte el producto ya elaborado y listo para su uso.

Es perfectamente compatible combinar algo de Suplementación Oral con Suplementación Trans-Dérmica. De acuerdo a la ocasión y a la disponibilidad de tiempo y espacio, cada cual encontrará la mejor asociación entre ambos protocolos.

Salud, Longevidad y Magnesio
Tres cosas que debes saber acerca del Magnesio y del envejecimiento:

1) El Magnesio es deficiente en aquellos que padecen las enfermedades de Alzheimer y/o Parkinson.

2) El envejecimiento es un factor de riesgo respecto a la deficiencia de Magnesio. Al pasar los años aumenta su deficiencia y es necesario incorporarlo más a través de nuestra dieta y/o de suplementación.

3) El «Aceite de Magnesio» aplicado sobre nuestra piel, estimula la producción de una hormona segregada por las glándulas suprarrenales llamada DHEA (Dehidroepiandrosterona) que es conocida como la hormona antienvejecimiento.

Hasta hace unos 300 años nuestros antepasados tenían vidas mucho más breves que las nuestras. Entre pésimas condiciones de higiene y aguas contaminadas por residuos cloacales, cualquier simple herida podía tornarse en una infección mortal. El baño cotidiano al cual nosotros estamos acostumbrados, era casi imposible de realizar por falta de agua potable.

El fuego de braseros y la combustión de leña en ambientes cerrados donde se cocinaba, creaba condiciones ideales para enfisema y bronquitis crónica. La posibilidad de enfermedades degenerativas como las actuales no se manifestaba, porque la gente se moría relativamente joven por causas que hoy son prevenibles. Vivir más tiempo nos expone a otro tipo de dolencias que en tiempos pasados eran desconocidas.

El Magnesio, al igual que otros micronutrientes como la Vitamina D y la Vitamina K2, es un componente esencial para asegurar buena salud durante el tiempo que nos corresponda vivir.
 


NEWSLETTERS ANTERIORES
¿Te perdiste un newsletter anterior? ¿Lo borraste accidentalmente? ¡No importa! Si usás un dispositivo móvil (ya sea celular o tablet) podés acceder a las ediciones anteriores haciendo click en http://www.iclaplata.com.ar/movil/newsmovil.html Si utilizás una PC de escritorio te conviene leerlos desde http://www.iclaplata.com.ar/pc/newsleter.html

 
--
www.iclaplata.com.ar | Contactomessage
--